Receta: Canelones de lentejas

Canelones de lentejas 


Hoy quiero hablaros de una receta que hice un día para improvisar ya que tenía unas lentejas que tenía que usar. Se me pasó por la cabeza probar una receta que nunca había hecho, ni oído a hablar a nadie que la hubiera hecho. Se me ocurrió buscarlo por internet y, por mi sorpresa, encontré dos páginas dónde también habían preparado canelones de lentejas. Así que aunque no sea habitual, no soy la primera ‘loca’ que se le pasa esta idea por la cabeza.

¡Tengo que decir que el resultado quedó muy bueno!

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Ingredientes para 4 personas:

  • 12 placas de canelones
  • Un pote de lentejas
  • Una cebolla
  • Una zanahoria grande
  • 1 calabacín pequeño o medio de los grandes
  • Un pimiento
  • Champiñones
  • Dos dientes de ajo
  • Sal, pimienta y especies al gusto (por ejemplo, albahaca, perejil y/o orégano)
  • Queso rallado

Ingredientes para la bechamel:

Si tenéis prisa podéis usar bechamel de compra pero siempre resulta mejor prepararla nosotros mismos: 

  • 500 ml de leche (se puede usar leche de soja) 
  • 50 gr de harina
  • 50 gr de Margarina
  • Pimienta
  • Sal
  • Nuez moscada

 

Preparación: 

Para las lentejas existen dos opciones: a) dejarlas tal y como son, si usáis esas que son blanditas y pequeñitas o b) triturarlas o chafarlas con un tenedor para hacer una pasta.

  1. Cortamos la cebolla, la zanahoria, el pimiento y el calabacín a trocitos. 
  2. Ponemos la cebolla en una sartén con un poco de aceite a fuego lento o medio
  3. Añadimos los dientes de ajo, picados o aplastados
  4. Añadimos los champiñones
  5. Añadimos el resto de verduras que que se vayan cociendo.
  6. Añadimos especies a nuestro gusto.
  7. Mientras se van cociendo los vegetales ponemos un cazo grande con agua, sal y unas gotitas de aceite al fuego. Nos servirá para hervir las placas de los canelones. Yo siempre pongo unas dos placas de más por si alguna se rompe.
  8. Cuando las verduras estén casi cocinadas, añadimos las lentejas, mezclamos y dejamos que se sigan cociendo.
  9. Cuando hierva el agua, añadimos las placas de canelones siguiendo las instrucciones de la caja del fabricante en cuanto a minutos de cocción.
  10. Cuando esté el relleno preparado lo retiramos del fuego.
  11. Una vez estén hervidas las placas de los canelones, extendemos un paño húmedo en la encimera y ponemos las placas encima.
  12. Vamos rellenando cada canelon y enrollándolo
  13. Los ponemos en una bandeja para horno
  14. Les extendemos la salsa bechamel por encima -más abajo os pongo su preparación- y el queso rallado.
  15. Lo gratinamos y estarán listos para comer.
  16. Podéis congelarlos si no los habéis preparado para comer ese dia. En este caso los congeláis sin la bechamel y el día que queráis usarlos sin descongelarlos podéis meterlos en el horno. Preparad la bechamel el mismo día que vayais a comerlos porqué estarán más buenos.
  17. Si os sobra relleno podéis usarlo en alguna otra receta, por ejemplo con arroz u otro tipo de pasta.

Para preparar la bechamel: 

  1. A fuego suave, ponemos la margarina en un cazo hasta que se derrita
  2. Añadimos la harina y lo mezclamos bien con la margarina
  3. Añadimos la leche lentamente y vamos removiendo evitando que se hagan grumos
  4. Subimos el fuego a alto
  5. Mezclamos con unas varillas y añadimos la sal, pimienta y nuez moscada
  6. Seguimos removiendo hasta que empiece a hervir
  7. Cuando hierva, lo bajamos a fuego bajo y seguimos mezclando hasta que obtenga la textura que deseamos. Hay gente que le gusta la bechamel más clara y a otra más espesa, dependiendo de vuestro caso vais a tener que remover durante más o menos rato.

¡Buen provecho!

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Receta: Pastel de las tres tortillas

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Este pastel es una tradición en mi casa y es muy resultón. Aunque se llame pastel se trata de un plato principal que consiste de tres tortillas -de los ingredientes que os apetezca- puestas una encima de otra con una salsa y gratinadas en el horno.

Para hacer esta receta yo hice una tortilla de patatas, otra de champiñones y calabacín y otra de pimiento y berenjena. La salsa que usé ese día fue salsa de tomate aunque también resulta muy sabrosa con salsa bechamel.

La preparación es tan senzilla que no voy a poner los pasos a seguir. Sencillamente escogemos los ingredientes con qué queramos hacer las tortillas. Yo utilizé 3 huevos para cada tortilla, excepto por la de patatas en la que utilicé 4 huevos.

Primeramente cocéis los ingredientes que vayais a utilizar para preparar las tortillas. Cuando los tengáis cocidos, hacéis tres tortillas -si se quiere se pueden hacer más de 3 y el pastel será más alto, aunque considero que con tres hay más que suficiente-.

Despues ponéis una tortilla encima de la otra en un recipiente que pueda ir al horno. Entre tortilla y tortilla ponéis un poco de la salsa que vayáis a utilizar. Finalmente cubrís la parte superior de la tortilla con salsa y queso rallado y lo gratináis en el horno.

Se puede servir junto con una ensalada.

Comida para tu Piel

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Hay alimentos que pueden proteger nuestra piel de los rayos solares; que no significa que tengan el mismo efecto que un protector solar, éstos son siempre imprescindibles; o que regeneran nuestra piel. También hay otros alimentos que ayudan a mantener una piel saludable, lisa, tersa, bonita y sin arrugas. Vamos a hacer un listado de alimentos que, mediante su consumo, cuidan de nuestra piel.

Las fresas y cualquier fuente de Vitamina C evitan que salgan arrugas y la sequedad relacionada con envejecer. La vitamina C es una de las más famosas, y se puede encontrar en naranjas, kiwis, brócoli y pimientos, entre otros.

Los tomates tienen licopeno que es lo que les atorga su color rojo característico y es un carotenoide que mantiene nuestra piel suave. Los carotenoides tienen un afecto antioxidante que nos protege de sufrir daños durante la fotosíntesis, así pues consumir licopeno va a protegernos de quemarnos la piel con el sol. La sandía también es una buena fuente de licopeno. Otras frutas que contienen carotenoides son el mango, la papaya y los albaricoques.

Las zanahorias nos aportan vitamina A que previene la sobre producción de células en las capas externas de la piel, lo que significa que tendremos menos células muertas y poros negros.

Otra vitamina que nos ayuda a protegernos de los rayos solares es la Vitamina E que podemos encontrar en las almendras. Cuando decimos que nos protege de quemarnos queremos decir que si juntamos a dos personas con un mismo tipo de piel, el mismo rato debajo el sol, la persona que tome estos alimentos tardará más tiempo a que la piel se le vuelva roja o quemada que el otro.

Además, la vitamina E también es antioxidante así que mantiene a nuestras arterias libres de radicales libres peligrosos. Otros alimentos con Vitamina E son los aguacates, las avellanas y los piñones.

El tofu y otros alimentos con soja como, por ejemplo, la leche de soja, son ricos en isoflavonas que ayudan a preservar el colágeno la función del cual es mantener nuestra piel firme. También ejercen una función antioxidante.

Tomar una taza de café con cafeína al día podría disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de piel. Y consumir espinacas y demás vegetales de hoja verde, gracias a su folato que sintetiza, mantiene y repara nuestro ADN, también nos defienden de desarrollar cáncer. El folato también se encuentra en las legumbres y los cacahuetes.

Siguiendo con la prevención del cáncer, no podemos olvidarnos del te verde que tiene grandes propiedades antioxidantes, anti inflamatorias y anti cáncer.

El chocolate negro es otro antioxidante ya que tiene flavonoles que nos ayudan a mantener una piel suave y protegida de los rayos solares.

Y evidentemente debemos mantenernos hidratados bebiendo unos 8 vasos de agua al día.

Los azúcares, la sal, el alcohol y el tabaquismo son dañinos para la piel, además de para nuestro organismo así que debemos moderar su consumo. 

Anemia Ferropénica

ANEMIA-FERROPENICALa anemia ferropénica es la anemia más común y es causada por una falta de hierro en el organismo lo cual desencadena en una disminución en la producción de glóbulos rojos sanos. El hierro es un elemento clave para la producción de los glóbulos rojos ya que la hemoglobina -una proteína que se encuentra en los glóbulos rojos- es formada por la proteína llamada transferrina. La función de los glóbulos rojos es llevar oxigeno a los tejidos de nuestro cuerpo. Éstos glóbulos se producen en la médula ósea y se van regenerando, es decir ejercen su función durante unos meses, nuestro cuerpo elimina los glóbulos rojos viejos y produce nuevos glóbulos rojos.

La falta de hierro en nuestro organismo puede venir dada por diferentes motivos; por ejemplo, llevar una dieta dónde se consume poca cantidad de hierro, que nuestro cuerpo no absorba bien el hierro, estar embarazada ya que entonces nuestro cuerpo requiere de más cantidad de hierro, o una hemorragia o pérdida de sangre abundante a causa, por ejemplo, de períodos menstruales frecuentes y abundantes, o enfermedades que causen sangrado estomacal o intestinal.

¿Cómo saber si se tiene anemia?

Los síntomas son sentirse cansado, débil y decaído, como si te pesaran los brazos y te faltara la fuerza, tener dolores de cabeza, sentirse de mal humor e irritable o tener mareos al incorporarse. Si la anemia es grave también puede darse un color pálido en la piel, uñas quebradizas, dolor en la lengua, latidos irregulares o dificultad para respirar correctamente porque, como hemos dicho, la función de los glóbulos rojos es la de oxigenar.

La anemia, además, puede afectar al sistema inmune haciendo que seamos más propensos a infecciones.

La anemia se diagnostica mediante análisis de sangre y se puede tratar con suplementos de hierro además de aumentar la cantidad de hierro consumida en la dieta.

¿Cuáles son alimentos vegetarianos ricos en hierro? Las legumbres nos aportan gran cantidad de hierro -la soja, las lentejas, los garbanzos, las judías, los guisantes- y también los vegetales con hojas de color verde intenso como la acelga y las espinacas. Otras fuentes importantes de hierro son los cereales integrales como la avena o el pan integral – que está fortificado con hierro-, la levadura de cerveza, las yemas de los huevos, los frutos secos como las avellanas, almendras y nueces, albaricoques, ciruelas, pasas, etc.

La vitamina C ayuda a absorber el hierro de los alimentos así que es interesante tomar zumo de frutas o poner unas gotas de limón en los alimentos.

Así pues, una dieta variada nos asegurará un aporte de hierro suficiente para no tener ningún déficit

Precauciones primaverales

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La primavera es una estación de explosión de colores, el día se hace más largo, hay más luz y nos sentimos con un mejor estado de ánimo. No obstante, no para todos es así, el Trastorno Afectivo Estacional (TAE) nos hace más vulnerables a sufrir alternaciones en nuestro estado de ánimo y podemos llegar a deprimirnos. Un TAE bastante ocurrente es la comúnmente llamada Depresión Primaveral , la gente que experimenta este tipo de depresión es porque es vulnerable a ella y está influenciada sobretodo por factores genéticos pero también por factores sociales, psicológicos y de personalidad. Hay muchas personas que sufren este trastorno en invierno -una de las causas es la poca luz y el frío- pero, también existe el caso contrario.

Una de las explicaciones para la depresión primaveral (o astenia primaveral) es que al aumentar la exposición a la luz solar, y su intensidad, nos altera los ritmos circadianos, modificando los niveles de la melatonina y seratonina y nos hace más vulnerables a cambios emocionales. Se ha registrado que es en esta época cuando se producen la mayor tasa de suicidios. Se clasifica una depresión como estacional cuando se repite durante varios años en la misma época, cabe tener en cuenta que las depresiones son cíclicas así que debemos mirar el patrón de cada individuo. Algunos de los síntomas de la depresión estacional son cansancio, dolor de cabeza, dolor muscular y debilidad en general.

La primavera, además, es una época crítica para las alergias – mucha gente es sensible a las las gramíneas y el polen – y se ha visto que algunas personas con alergia con inflamación respiratoria caen en depresión primaveral.

En caso de una depresión estacional podemos prevenirla con terapia antes de que llegue la estación o sumirnos a un tratamiento cuando inician los síntomas.

Precauciones a tomar en primavera:

Es muy importante proteger la piel, y aunque en primavera no hace tanto calor como en verano, el sol puede quemarnos la piel. Tomar el sol tiene muchos beneficios para nosotros, por ejemplo, nos aporta vitamina D pero debemos proteger nuestra piel para no dañarla innecesariamente. Los días de más sol debemos usar protección solar, si estamos andando por la calle no hace falta un factor muy alto, basta con un factor de protección bajo. Sin embargo, si nos sentamos expresamente a tomar el sol no olvidéis nunca usar un factor de protección solar adecuado a vuestro tipo de piel. Además, también debemos proteger nuestros ojos con gafas de sol para que los rayos UV no ejerzan contacto directo con nuestros ojos y llevar algún tipo de gorra en la cabeza para prevenir una insolación.

Es importante, además, usar cremas hidratantes para nuestra piel porque a muchos de nosotros el frío del invierno nos reseca la piel.

Hay alimentos que nos ayudan a cuidar nuestra piel y a tomar mejor las vitaminas que nos aporta el sol, comer frutas y verduras nos aporta carotenoides que mejoran nuestro sistema inmune y son grandes antioxidantes y protegen a nuestra piel del daño solar. El consumo de la zanahoria por ejemplo nos ayuda a adquirir un color más bronceado y nos protege de la piel seca. El te verde es otro antioxidante importante que además tiene propiedades anti inflamatorias. ´

Para finalizar, no os olvidéis de beber mucha agua para mantenernos hidratados.

Quiche de verduras

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Para hacer una quiche vegetariana necesitamos los siguientes gredientes:

  • 1 Masa de hojaldre
  • 1 Pimiento rojo
  • 1 Calabacín
  • Brocoli
  • Espinacas
  • 1 Zanahoria
  • 1 Cebolla
  • 1 o 2 dientes de ajo
  • 3 huevos
  • Queso
  • 150 ml Nata para cocinar
  • Pimienta
  • Sal

En vez de masa de hojaldre también podéis usar masa brisa (o masa brie).

  1. Para preparar la quiche tenemos que cocer todas las verduras en una sartén y las salpimentamos. Podéis añadirle las especias que más os gusten como perejil, albahaca, nuez moscada, etc. 
  2. Mientras se están cocinando las verduras extendemos la masa de hojaldre en un molde que podamos poner en el horno
  3. En un recipiente aparte mezclamos los huevos con sal y con la nata
  4. Ponemos los vegetales encima de la masa de hojaldre que ya tenemos enmoldada
  5. Añadís queso por ecima de las verduras
  6. Vertéis el huevo y la nata por encima de los vegetarles procurando que quede bien esparcido y homogéneo.
  7. Con el horno precalentado, ponéis la quiche a cocer durante 45 minutos hasta que quede bien cocida. Podéis hacer la prueba del palillo que consiste en meter un palillo al centro del pastel, si el palillo sale limpio significa que ya está cocido.
  8. El último paso es desmoldarlo lo que debéis hacer con precaución para que no se rompa.

    Podéis cambiar los ingredientes a vuestro gusto. Podéis añadir champiñones, berenjena, lo podéis hacer de queso de cabra, etc.

    Hay gente que primero pone la masa de hojadre al horno durante 10 minutos y luego la cubre de los ingredientes y la vuelve a poner al horno. Según mi opinión esto no es necesario, la masa queda muy bien cocida y crujiente de la forma en que yo lo hago.  Sin embargo, si lo hacéis así, el tiempo de coción final, cuando hayáis añadido el huevo, es menor y tendréis suficiente con unos 20 minutos.

    Se puede sustituir la nata por leche y harina.

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Hojaldre de verduras

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Para preparar un hojaldre con verduras como el de la foto necesitamos:

  • 1 masa hojaldre
  • 1 Pimiento rojo
  • 1 Calabacín
  • 1 Cebolla
  • Media Berenjena
  • Maiz
  • Tomate de ensalada
  • Aceitunas sin hueso
  • Queso

La preparación es muy senzilla:

  1. Poner la masa de hojaldre en una fuente para horno. Podéis enharinar la bandeja o poner papel de horno.
  2. Cortar las verduras a vuestro gusto, a tiras, a rodanchas o a daditos y freirlas en un poco de aceite.
  3. Cortar el tomate a trozos
  4. Cortar las aceitunas por la mitad
  5. Distribuir el maiz por encima del hojaldre, y luego las verduras cocidas como más os plazca, luego ponéis el tomate y las aceitunas encima de las verduras
  6. Podéis poner un poco de queso por encima
  7. Finalmente, poner el hojaldre al horno durante unos 15 minutos