Precauciones primaverales

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La primavera es una estación de explosión de colores, el día se hace más largo, hay más luz y nos sentimos con un mejor estado de ánimo. No obstante, no para todos es así, el Trastorno Afectivo Estacional (TAE) nos hace más vulnerables a sufrir alternaciones en nuestro estado de ánimo y podemos llegar a deprimirnos. Un TAE bastante ocurrente es la comúnmente llamada Depresión Primaveral , la gente que experimenta este tipo de depresión es porque es vulnerable a ella y está influenciada sobretodo por factores genéticos pero también por factores sociales, psicológicos y de personalidad. Hay muchas personas que sufren este trastorno en invierno -una de las causas es la poca luz y el frío- pero, también existe el caso contrario.

Una de las explicaciones para la depresión primaveral (o astenia primaveral) es que al aumentar la exposición a la luz solar, y su intensidad, nos altera los ritmos circadianos, modificando los niveles de la melatonina y seratonina y nos hace más vulnerables a cambios emocionales. Se ha registrado que es en esta época cuando se producen la mayor tasa de suicidios. Se clasifica una depresión como estacional cuando se repite durante varios años en la misma época, cabe tener en cuenta que las depresiones son cíclicas así que debemos mirar el patrón de cada individuo. Algunos de los síntomas de la depresión estacional son cansancio, dolor de cabeza, dolor muscular y debilidad en general.

La primavera, además, es una época crítica para las alergias – mucha gente es sensible a las las gramíneas y el polen – y se ha visto que algunas personas con alergia con inflamación respiratoria caen en depresión primaveral.

En caso de una depresión estacional podemos prevenirla con terapia antes de que llegue la estación o sumirnos a un tratamiento cuando inician los síntomas.

Precauciones a tomar en primavera:

Es muy importante proteger la piel, y aunque en primavera no hace tanto calor como en verano, el sol puede quemarnos la piel. Tomar el sol tiene muchos beneficios para nosotros, por ejemplo, nos aporta vitamina D pero debemos proteger nuestra piel para no dañarla innecesariamente. Los días de más sol debemos usar protección solar, si estamos andando por la calle no hace falta un factor muy alto, basta con un factor de protección bajo. Sin embargo, si nos sentamos expresamente a tomar el sol no olvidéis nunca usar un factor de protección solar adecuado a vuestro tipo de piel. Además, también debemos proteger nuestros ojos con gafas de sol para que los rayos UV no ejerzan contacto directo con nuestros ojos y llevar algún tipo de gorra en la cabeza para prevenir una insolación.

Es importante, además, usar cremas hidratantes para nuestra piel porque a muchos de nosotros el frío del invierno nos reseca la piel.

Hay alimentos que nos ayudan a cuidar nuestra piel y a tomar mejor las vitaminas que nos aporta el sol, comer frutas y verduras nos aporta carotenoides que mejoran nuestro sistema inmune y son grandes antioxidantes y protegen a nuestra piel del daño solar. El consumo de la zanahoria por ejemplo nos ayuda a adquirir un color más bronceado y nos protege de la piel seca. El te verde es otro antioxidante importante que además tiene propiedades anti inflamatorias. ´

Para finalizar, no os olvidéis de beber mucha agua para mantenernos hidratados.

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Osteopenia: ¿Cómo prevenir la pérdida de masa ósea?

timthumb.phpLa osteopenia se trata de una disminución en la densidad mineral ósea y puede ser precursora de la osteoporosis que es una enfermedad que comporta pérdida de masa ósea y debilitación de los huesos haciéndolos más porosos y con más facilidad para que se fracturen o rompan. Igual que pasa con los músculos, a partir de los 30 años empezamos a perder masa ósea y un estilo de vida sedentario o poco activo y ciertos hábitos alimentarios o conductuales como ingerir alcohol o fumar pueden acelerar esta pérdida.

La osteoporosis se da más en mujeres porque partimos de menor masa ósea que los hombres además de estar relacionada con la menopausia a causa de la disminución de los niveles de estrogenos aunque también se da en hombres y está relacionada a una disminución de los niveles de testosterona. Tener antecedentes familiares de esta enfermedad también es un factor de riesgo.

Para prevenir la osteopenia es necesario hacer ejercicio físico y llevar una dieta saludable que incluya calcio y vitamina D. La vitamina D ayuda a nuestro organismo a absorber mejor el calcio y el ejercicio hará que incrementamos la masa ósea además de ayudar al hueso a regenerarse.

De todas formas el calcio no sólo nos lo aporta la leche y los productos lácteos, hay muchos vegetales que llevan calcio. Cuando se consumen muchos productos de origen animal nuestra sangre se vuelve ácida, lo que le dificulta transportar el oxigeno y los nutrientes de forma normal. Para contrarrestar la acidez el organismo recurre a nutrientes minerales que ingerimos, y si no los ingerimos, a sus depósitos lo que nos puede llevar a un desequilibrio nutricional. El calcio que tenemos en el organismo es usado para controlar esta acidez corporal lo que hace que el calcio que ingerimos no sea aprovechado para nuestros huesos. Si nuestra dieta se basa en consumir productos vegetales esto no pasa ya que tenemos unos niveles de acidez normales entonces aprovechamos mejor el calcio que ingerimos. Cuando tenemos acidificación corporal, nos sentimos cansados, decaídos, con dolores de cabeza, problemas digestivos e intestinales y somos más propensos a las infecciones. No sólo el consumo de productos animales nos produce acidificación sino también el consumo de alcohol, el tabaquismo, estar expuestos a estrés, ingerir pocos líquidos, etc.

Además del consumo de carne, un elevado consumo de fósforo también tiene un efecto negativo sobre el desarrollo de la masa ósea.

Los alimentos vegetarianos que nos aportan más calcio son, además de la leche y productos lácteos, los frutos secos, las legumbres y los vegetales de hoja de color verde oscuro como las espinacas, acelgas y el brocoli. También encontramos calcio en menor cantidad en las frutas, cereales y otros vegetales. Es fácil cubrir las necesidades diarias de calcio con una dieta vegetariana o vegana.

La mejor fuente para obtener vitamina D es el sol aunque no tenemos que estar todo el día tomando el sol con poca ropa ya que esto es perjudicial, basta con que nos toque, completamente vestidos, un poco de sol cada día para tener una buena síntesis de esta vitamina.

El ejercicio nos ayuda a incrementar la fuerza y densidad ósea. También es importante reforzar la musculatura porque al tener los músculos fuertes tenemos los huesos mejor protegidos y debemos procurar practicar ejercicios que mejoren nuestro equilibrio porque podemos disminuir el riesgo de sufrir caídas que puedan fracturar nuestros huesos. Así pues podemos practicar ejercicios para mejorar el equilibrio como la yoga o el tai chi, ejercicios que soporten nuestro peso como caminar, bailar o correr y ejercicios para fortalecer nuestra masa como pesas o bandas elásticas.